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28 febrero 2017

#ENFOCATE


A veces uno se pregunta:¿cómo él o ella lo consiguió y yo no? Las vidas que muchas veces consideramos extraordinarias suceden porque trabajan con disciplina en aquello que quieren, a cada instante, es un impulso que luego de surgido, las llena de sentido a nivel 10. Estas personas dan su máximo, aman lo que hacen, crean sus propios métodos y vías para conseguir lo que se propusieron.

Ahora, cómo funciona el sistema de los resultados esperados: ENFOCÁNDOTE ¿Tienes claridad absoluta en aquello que quieres realmente? ¿Quién quiere aquello, tu ego o tu ser? Al enfocarnos, ahorramos energía para luego invertirla en aquello que nos da sentido, en eso para lo que estamos hechos, desde ahí todo cambia, la vida y los filtros que utilizamos para vivirla. 

Pregúntate entonces: ¿Qué quieres hacer con todo tu SER? Trabaja en esa respuesta día a día y verás que cuando la tengas, te ENFOCARÁS sin esfuerzos.



17 septiembre 2011

Chile por qué lloras

Entre el cielo y la tierra - FAG
El cambiar de espacio, de perfumes, de personas y ruidosos pasajes, me lleva a escribir estas letras.

Lejos de lo que hoy siento como “mi tierra”, lejos de las personas que dan color y vida a los sucesos que se tornan recuerdos que poblan la mente en los espacios muertos de un día cualquiera, desde aquí, desde un espacio sin tiempo, donde no considero ni las asperezas ni los engaños, y donde lo que pareció un error hoy se convierte en la fortuna de un instante que tuvo que pasar, quiero expresar un relato donde anida la emoción.

Miro a la distancia a un Chile con aires y vientos que encumbran volantines de pensamiento y fuerza, veo a seres jóvenes alejados del temor y tomados de la acción y de  las ganas de un mundo mejor, de un espacio que brinde fortuna para los que vienen. Veo la brecha entre una generación que se fue a dormir después de 30 años de un “mute” obligadamente activado en contraposición con otra que grita como vendedor ambulante lo que cree justo.

También entreveo por estos días la pena del despertad. A veces se despierta contento por la mañana y otras con la sensación de querer que la realidad sea el sueño. 

En los últimos días las lágrimas que han llenado las calles de pétalos rojos y blancos en Chile dejan al descubierto cuánto estamos conteniendo o dejando de expresar lo que ya no nos gusta. No es tan solo un tema de deudas o escasez de dinero, sino de todo lo que se relaciona con lo que imaginamos en pasaría y lo que sucedió.

Hace algunos años éramos niños que reíamos sin pudores y jugábamos a las escondidas como si fuera una de las mayores travesuras, una inocencia que nos mantenía en un estado esperanzador de lo que la vida parecía prometernos.

Los niños son bellos, nosotros fuimos niños y también bellos en el sentido más puro del ser persona, ¿qué quedó de aquello?

Hoy vemos como un país o la gran comunidad de personas que integra nuestro Chile llora a un hombre y personaje público que ya no estará con nosotros, aunque no lo podamos creer.

Hoy me pregunto cuánta de esa pena botada en las calles, en las redes sociales, en las conversaciones en línea, son una señal y signo de lo que tenemos adentro guardado por años, ya sea porque nuestros padres no fueron lo que esperamos o porque deseábamos mucho de nuestro futuro y tan solo nos quedamos detrás de un mostrador ofreciendo pilas Evereaedy  o bebiendo solos en un bar porque ya nadie se ofrece a acompañarnos ni compartir esa fiesta que en el fondo revela lo solitarios que estamos.

No esperemos que llueva afuera para acoplarnos al agua que cae y cae o sumarnos a la muerte de alguien emblemático, no es necesario esperar esas instancias para decirle al mundo lo complejo que ha sido este largo andar o de las frustraciones que por nosotros no han sido resueltas.

Estando lejos muchas veces te dicen “te extraño” y piensas qué fácil hubiera sido una llamada o una visita cuando se estaba presente. Por qué nos damos cuenta tarde de lo que debiéramos hacer en un presente que dejó de serlo.

Es que no hay tiempo que perder, ni horizontes lejanos que vislumbrar, pues todas las cosas están aquí como el aire, como el día que se nos revela al despejarse o el acto tan material de abrir los ojos al despertar todos los días, para que esperar  y esperar, para que mentirnos o lamentarnos si queremos dejar de llorar como niños perdidos en un centro comercial.

Mejor vivir la nostalgia y la pena no tan solo con el colectivo. Desde mañana quiero vivir en la sinceridad y reconocer mis incapacidades. Construir desde lo nuevo y lo improvisado…como dice una bella canción “mirar la vida con los ojos nuevos”. 

11 septiembre 2011

Los 21: Reflexión por la vida después de vivir

Hace una semana 21 chilenos dejaron la vida concreta, la que vemos sin esfuerzo. Hace unos días nuestro país dio un viraje en medio de la pulsación ciudadana, pues 21 personas, aparentemente elegidas, dibujaban un freno a nuestro correr diario para reflexionar nuevamente sobre lo que estamos haciendo con nuestro devenir.

Más allá del mundo que vemos de manera inmediata, creo que hemos tenido más de una oportunidad para poder volver a empezar, a repensar la vida, a ver que es lo que estamos haciendo bien y que hemos olvidado para nuestro buen vivir. Primero fue el terremoto, el quinto más fuerte del mundo, desde ese suceso algunos descubrimos dónde y cómo estar, pues vimos ejemplos heroicos de personas que a sus 80 años seguían pensando que eran capaces de levantar una casa nueva.

Gestos de esta envergadura son señales de una potencia que a veces dormimos en nuestras prácticas diarias, es como que al menor obstáculo, nos damos por vencidos. Hoy, nuevamente, Chile vive una situación que ha provocado una pena generalizada.  En mi caso y estando en tierras lejanas, ha sido una experiencia cercana, pues en ese viaje del CASA 212 iba una persona que había sido mi compañera de trabajo  durante dos años, una persona que amaba el trabajo y la cultura, ella era Romina Irarrázabal. Sin querer, me entero por Facebook (algo un poco brutal) y de inmediato surgió una emoción de perdida, de no entender por qué estas cosas pasan y unas ansias muy grandes de decirle a mis cercanos que los quiero, como una sensación de “no querer perder un minuto más”.

Por qué surge aquello dormido en nosotros en espacios donde la pérdida es lo central. Cuántas veces deberá pasar lo mismo para poder despertarnos de este letargo.

Puedo decir que desde lejos percibo un estado de pena en mis compatriotas, quienes en las redes sociales hacen catarsis, o en las conversaciones que mantengo en línea no pierden la oportunidad para declarar su tristeza. La pregunta es por qué nos cala tan profundo este hecho, qué tuvo de particular, será la forma, el número, la incertidumbre de no saber qué realmente pasó, sin duda pueden ser todas las anteriores, sin embargo, existe algo central en esta historia que da el giro de nuestra emoción país y es justamente lo que olvidamos día a día, es decir, el “valor de las personas”, de su aporte a veces desmedido por otros, muchos de manera silenciosa. Los 21 eran eso y mucho más…

Qué podemos rescatar de toda esta experiencia, muchas cosas, quizás para precisar una de ellas es que en lo humano y junto a ello nos mantenemos, es como una red que nos sostiene, que nos da vida y de donde la extraemos, es un ir y venir, es un dar y recibir. Es la vida que vibra, que repercute y que toca a miles.

Los 21 hicieron su último y gran logro al despertarnos un poco más la conciencia, no es menor si la mayoría de un país pareció darse una pausa a partir del lo ocurrido. Si toda esta pena tuviera esa misión, les damos las gracias 21s, de esas infinitas y constantes, ya que Chile necesita un espacio de armonía, de poder mirar lo que le está pasando, saber qué hacer y cómo crear así un bienestar para todos. 

21 agosto 2011

Lady Gaga...a ti te pasó lo mismo?

Una imagen de Álvaro Horta - Ruedas de Larmahue, Pichidegua - Chile

Podríamos ocupar páginas y páginas con preguntas…¿cuáles son las tuyas? A veces pienso…¿cuántos días le quedarán al balón de gas? ¿Hará mucho frío en Pichidegua? ¿Me amará como lo siento, aunque no me lo dice? ¿Cuántas veces seguiré emocionándome con los ojos vidriosos de mi abuela? ¿Por qué la inteligente juega a la tonta y la bonita a ser más bonita?¿Cómo será comer Cuy? ¿Por qué un niño vuelve a decirme con su actuar que el mundo no se acabará jamás?

“Dios, sé que estás en todas partes, aunque la mayoría de las veces nadie te ve en ninguna”.

Late el mar y mi corazón a la vez, no obstante este último cree en los imposibles y así  de manera infantil juego a reencontrarme con el presente.

Es más, “hoy miro el cielo y lo veo…hoy miro el cielo y lo veo”. Sabes cuánto tiempo demoré en ver el sentido de todos mis días.

Hoy veo que todo ocurrió como tuvo que ser, lo bueno, lo malo y sin embargo nada eclipsó mis ganas de encontrarle sentido a la existencia, a los talentos, a la humanidad. Incluso, cada día que soñaba despierta, mi perrita me confirmaba con su cola que no estaba loca (gracias Blondie).

Y a ti Lady…te pasó lo mismo?

Somos tan distintos a primera vista y tan comunes en nuestras prácticas mentales.

Que más da, “quiero conquistar el mundo Pinky” y “quién no lo quiere hacer”…y si somos tantos, porqué no lo hemos conquistado…dónde están las espadas de la palabra, de la voluntad y la confianza, dónde está el amor profundo, la capacidad creativa que nos posee como un demonio y que logra concretar lo imaginado.

Tengo tantos sueños, te pasa también Lady?

Hoy todos los sueños se resumen en uno solo y voy a ir por él. Que la vida y los años vengan a su encuentro y realización. No moriré porque debo hacer “algo”. No renunciaré porque debo trabajar. Transaré mis prejuicios por confianza. Sumaré a los que pueda porque ellos también podrán hacer sus sueños posibles. Cada día será una oportunidad, cada día saldrá el sol. Tomaré mi bicicleta con canastito y andaré por esas calles donde no atropellan a los ciclistas (es que en aquella tierra se les respeta).

Podré respirar aire limpio y profundo. Compraré el pan a las 5 de la tarde. Tendré una vida que no es de grandes escenarios ni ciudades, y que importa, si ya sé cuál es mi lugar en el mundo y esta plenitud que ahora se expande por todo el universo deseo que toque al que siente que no tiene un centímetro en este planeta.

Y es que de intuiciones he vivido hasta ahora y vaya que hay que seguirlas.

Qué importa que te digan que no vale la pena, qué importa lo que piense el mundo si ese “todo” no sabe ni un milímetro de tu corazón, de tus esperanzas de niño, de tu lúdica imaginación, de tu ser más profundo que todos esperamos que emerja. Y pregunto: esto también te pasó Lady?

Vamos a la conquista, que cuando ocurre, el mundo de arriba se alegra y el de abajo se va con sus miedos a otros cuerpos, pues tú ya estás inmune, ya estás curado.

Si me preguntan que pienso de la vida, creo de después de todo y de cada uno, del pasado y de lo que aún no conozco, de los hombres que amo y amé, del universo y su totalidad, todo estuvo y está hecho con precisión…ya no hay reparos, ni enojos, sino más bien agradecimiento, porque la fortuna no está en la lotería, “Ah!, no? y dónde”, está en tu día a día, porque siempre hay una razón poderosa y beneficiosa de lo que nos ocurre ahora y siempre.

Vamos por más sueños…que el mundo lo necesita!