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24 julio 2015

Colibrí Comunicaciones

Colibrí Comunicaciones,  es una propuesta inspirada en la capacidad humana, en la búsqueda de la felicidad, la necesidad de cambio y bienestar de las  comunidades.

El centro de la labor son los seres humanos. Colaborar con el despertar del propósito de vida de individuos y comunidades, con la realización de sus sueños. Potenciar personas (#coach) es el método.

Las herramientas elegidas para ello son la comunicación, el despertar de la motivación y la disciplina que requiere un entrenamiento humano. La finalidad, generar #felicidad, realización y sentido.


La experiencia junto a las comunidades indígenas, mujeres, hombres, líderes, causas sociales, grupos humanos de trabajo, etc., ha permitido ver que el ser humano al descubrir su potencial se convierte en un ser con sentido y autoestima para llevar a cabo su propósito de vida y con ello, el logro de un estado de plenitud continua. 


Sin duda colocar el amor en cada momento, desafío y  proyecto, es la clave para obtener resultados más allá de lo planificado. La alegría, el entusiasmo y la claridad en cada acción son los compañeros de ruta de #Colibrí Comunicaciones,  una propuesta que más que un trabajo es una labor que en su esencia alberga el propósito de colaborar con mejores días para el #mundo y la #humanidad. 

En las Redes Sociales estamos en:
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04 agosto 2014

Regalos en la Oscuridad

Sentirse diferente no es lo mismo que ser. Hay un abismo entre el inconsciente y lo dicho. Hoy es de noche y pienso que amarte ha sido una de las mejores cosas que he me ha pasado y así como en el más allá,  no hay tiempo, ni etapas, ni canas, ni críticas. El mundo parece pequeño ante el universo que ofrece la mente. Quisiera poder ser sincera y algo me lo impide, quizás porque hacer daño es tan fácil y curarse tan lento.

Nada de lo que todos esperan he esperado jamás. No me oprimen ni me apura lo que tendría que ser. Yo les diría preocúpense por ser felices, por ser feliz tu. Que los actos no respondan a otros sino al corazón que late sin cesar dejando huellas en todo el universo. Mi certeza es que estos latidos llegarán hasta Plutón, aunque no pueda comprobarlo me gusta creerlo. Hay tanta belleza, desde una caricia sutil y a la vez intensa, porque está hecha de verdad.

Escuchar la misma melodía de frustraciones ajenas me cansa, porque les gusta estar allí y no deciden cambiar de una vez, nadie lo hace por uno, nadie nos lava los dientes, ni nos dice lo que tenemos que pensar ni sentir. Hoy quiero recordar la belleza, esa intensa forma fugaz que nos maravilla, como un brote pequeño, como ese leve brillo que albergan los ojos de gran espíritu, como ese flujo de luz que se cuela por las ramas de un bello polylepis, mientras siento que la vida es tan linda y completa.

No me voy de este mundo sin ser feliz, aunque la búsqueda me lleve toda la vida. Qué es mejor, buscar eso o la tristeza, buscar eso o la idea de que nada resulta por la cobardía de no atreverse. Sé que todo lo que amo y amaré no existirá alguna vez, idea que me tortura, aunque de seguro prefiero amar sabiendo que quizás se acabará, como hoy añoro acariciar el suave rostro de mi hermosa abuela, hecho que jamás pasará, jamás, pero eso no me limita a seguir amándola.

Este escrito es un acto psicomágico, pues estas letras se perderán o traspasarán, el fin aquí poco importa, lo que si importa es actuar con honestidad hacia uno mismo, porque sé que cuando deseo algo dejo la honestidad bajo de la almohada. Cuando uno recuerda todas las cosas que han alterado el corazón de alegría, de gozo, de erotismo, de satisfacción, de amor, uno encuentra tantas razones para aletear. Cuando nos aman de verdad, la libertad se hace presente y uno como niño quiere contárselo a todo el mundo, aunque aquello quede sólo en la intensión.

Quiero vivir como se me plazca, así como la intuición surge, como un kinde que aparece y desaparece, como un árbol perezoso, como una mujer que arde, como una ingenua que cree que las diferencias son de este mundo y no del otro y de los otros.  No negaré jamás esa capacidad de poder ver y la utilizaré como linterna para caminar, confiando en que donde estoy, donde esté, es porque allí debe ser, al final me he acostumbrado a aceptar, a ser jalada por las circunstancias, a pensar que existe un lindo propósito, no tan solo lo pienso, lo siento y veo.

Que el día traiga sus regalos, que de seguro en la noche los abriré toditos.

14 diciembre 2012

El par de zapatillas


Un día descubrí que no era casual que camináramos hacia adelante, la dirección es correcta y el pulso de los pies tocando el suelo a cada instante dicen breve y silenciosamente, este es el presente.

Esa acción tan natural, constante para muchos y tan milagrosa para los que dejaron o nunca han podido dar un paso, se va reflejando en el par de zapatillas que hoy se van junto al camión de la basura. No es fácil dejarlas, después de dos años de leal compañía, de estar sin quejas donde tuvimos que estar. Su gastado aspecto recuerdan el recorrido del viaje, iniciado el 2010, luego del terremoto chileno que trajo consigo un invierno muy helado, de largas filas de personas esperando cualquier cosa o alguna ayuda, sobretodo en zonas rurales donde el adobe regreso a su estado inicial.

El par de zapatillas fueron únicas por largo tiempo, todos los días tenían una misión, fuera la que fuera, allí estaban. Como cual madre mira a sus hijos, siempre las encontré lindas y todo terreno. Después volaron a Ecuador, internándose en la selva, allí era todo lodo, sin embargo ellas siempre trasmitían mucha confianza y hasta en momentos peligrosos, me recordaban que la dirección de los pasos es hacia delante.

El par de zapatillas era de una marca prestigiosa, realidad que al estar en la sierra ecuatoriana no tuvo importancia para las personas. Es más, las bajas temperaturas y la lluvia de Salinas de Bolívar, le confirman que su historia ya no existe, aquí es sin pasado,  pues lo único que cuenta es el pulsar del los pasos: el presente.

Poco a poco el par de zapatillas se fue mimetizando con cada pulso, con cada mirada, con la sonrisa amplia y el abrazo alborotado de los niños, quienes allí no piden permiso para abrazar, solo lo hacen. Descubrieron el sentido, el plan y  la razón del potencial que reside en los seres humanos, la maravilla y compañía que otorga la fe.

De regreso a su país, el par de zapatillas descubre que ya no son las mismas; su aspecto refleja que no les importa lucir nuevas, sino más bien genuinas y tranquilas de haber vivido el viaje en todas sus dimensiones, en realidad ellas se han trasformado y con ello, han escuchado el mensaje.

Hoy el espíritu del “par de zapatillas” me dice que se irá a vivir a un nuevo par, por lo tanto, el envase inerte debe ser enviado a la basura, ya que sin espíritu, no hay vida ni compañía que puedan ocasionar, no hay ser.

Así es como las metí a una bolsita que dice al reverso “zapatillas”, quien sabe si un espíritu anda en búsqueda de su “par” y les vuelve a dar vida.

De todas formas agradezco su capacidad para señalar sabiamente lo que es inservible, de aislar hasta poder ver la figura del miedo y el privilegio de las posibilidades.

Estar de pie es una hazaña cada día y el agradecer una disciplina, de lo contrario todo parece obvio, soberbio y carente de sentido.

Un misionero me dijo un día que más que  merecer el amor, ¡uno lo necesita! Palabras con las cuales termino este relato y que tomo en esta segunda travesía que ya se viene.

¡Les deseo una feliz navidad y un presente lleno de prosperidad!

Dedicado a todos los viajeros...tanto de imaginación como de lugares y soñadores...